Del 23 al 27 de noviembre de 1953, la UNESCO inauguró un nuevo proyecto denominado Plan de actividades experimentales coordinadas en materia de educación para la convivencia en una comunidad mundial, con la participación de 33 escuelas secundarias de 16 Estados Miembros.

La raíz del proyecto estaba en la misión de la UNESCO de promover la educación para la comprensión, la cooperación y la paz, consagrada en la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948):  

"La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz".[1] Artículo 26.

Desde 1947 la UNESCO había celebrado varias reuniones y seminarios internacionales de educadores con el fin de impulsar estos programas. Un reducido número de "pioneros" habían iniciado proyectos experimentales en escuelas, que congregaban a docentes y alumnos. Para facilitar el seguimiento sistemático de esos experimentos, la séptima reunión de la Conferencia General de la UNESCO (diciembre de 1952), autorizó al Director General a "ayudar a los Estados Miembros a emprender experiencias de educación que formarán parte de un plan internacional" (Resolución 1.3411) "para fomentar el desarrollo de la educación acerca de los fines y la obra de las Naciones Unidas y de las instituciones especializadas, así como de los principios formulados en la Declaración Universal de Derechos Humanos" (Resolución 1.341).[2] Estas resoluciones sentaron las bases para el lanzamiento oficial del plan de actividades en noviembre de 1953.

Se formularon los objetivos comunes del proyecto, se procedió al intercambio entre las escuelas y se establecieron los métodos de evaluación. Los institutos de formación de docentes se adhirieron en 1958, a lo que siguió la afiliación de las escuelas primarias, en 1965, y los centros de preescolar, en 1976. Para entonces, más de 1.000 escuelas de 65 Estados Miembros participaban ya en el proyecto de Escuelas Asociadas de la UNESCO.

Un legado de la misión de la UNESCO fue la Recomendación sobre la Educación para la Comprensión, la Cooperación y la Paz Internacionales y la Educación relativa a los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales, de 1974. Esta recomendación y el Plan de las Escuelas Asociadas estaban estrechamente vinculados. Varios párrafos del documento hacen referencia al plan como un modelo a seguir en el ámbito de la educación internacional:

 "Los Estados Miembros deberían aprovechar la experiencia de las escuelas asociadas que aplican, con la ayuda de la UNESCO, programas de educación para la comprensión internacional. Los que se ocupan de las escuelas asociadas ya existentes en los Estados Miembros deberían intensificar y renovar sus esfuerzos para extender el programa a otras instituciones educacionales y trabajar por la aplicación general de sus resultados. En los demás Estados Miembros debería emprenderse lo más pronto posible una acción análoga"[3]–Párrafo 23.

Posteriormente, muchos otros países y colegios se adhirieron al proyecto. Cuando en 1998 las escuelas asociadas al plan se convirtieron oficialmente en la Red PEA de la UNESCO[4], había 4.224 escuelas afiliadas en 137 países. La educación de calidad (Objetivo 6 de la iniciativa Educación para Todos de 2000) y los cuatro pilares de la educación (La educación encierra un tesoro, 1996) siguieron impulsando la agenda de la Red: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a convivir fueron las nuevas dimensiones de experiencias pedagógicas innovadoras en las escuelas y del intercambio entre regiones.   

A lo largo de los años y a lo ancho del mundo, las escuelas asociadas han llevado a cabo una amplia gama de actividades experimentales, que no ha cesado de aumentar. El proyecto ha construido una red excepcional, que vincula hoy a más de 11.500 instituciones educativas de 182 países.​

En el marco de la Agenda 2030, en particular del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4.7, la RedPEA sigue impulsando la innovación y las experiencias pedagógicas transformadoras en pro de la Educación para la Ciudadanía Mundial, la Educación para el Desarrollo Sostenible y el aprendizaje intercultural en escuelas del mundo entero.

Celebremos los 66 años de la Red del Plan de Escuelas Asociadas de la UNESCO y el compromiso de millones de estudiantes, docentes y directores de promover los derechos fundamentales y la dignidad humana, la igualdad de género, el progreso social, la libertad, la justicia y la democracia, el respeto de la diversidad y la solidaridad internacional, ¡que son los valores esenciales de la UNESCO!


 

[1] Declaración Universal de Derechos Humanos, Artículo 26.

[2] 7 C/Resoluciones. CPG.52.VI.7. p.21

[3] Recomendación sobre la Educación para la Comprensión, la Cooperación y la Paz Internacionales y la Educación relativa a los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales, aprobada por la Conferencia General en su 18ª reunión, en París, el 19 de noviembre de 1974, Párrafo 23.

[4] Programa y Presupuesto Aprobados para 1998-1999, Documento 29 C/5, Párrafo 06028, UNESCO, 1998.